Laura Varela Menéndez
Facebook: Laura Varela Menéndez
EN CAMINO DESDE EL CORAZÓN
“Mi recorrido: crecer, enseñar y compartir
Me llamo Laura, tengo 29 años y nací en Santiago de Compostela, un lugar que siempre llevo en el corazón. Desde muy joven sentí una vocación clara: trabajar con niños y acompañarlos en su aprendizaje y desarrollo. Esa pasión me llevó a estudiar Educación Infantil en el ciclo de formación profesional, y posteriormente me especialicé en Magisterio Infantil y Primaria, con una convención en Pedagogía Terapéutica. Desde el principio, comprendí que educar no era solo enseñar contenidos, sino acompañar, entender y ayudar a cada niño a descubrir su potencial único. A los 22 años tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: me mudé a Dublín, Irlanda, con la intención de crecer profesional y personalmente. Esta experiencia fue un reto y a la vez una gran oportunidad. Aquí he trabajado en diferentes roles: en escuelas infantiles, como profesora de apoyo, y cuidando a niños. Cada experiencia me enseñó algo nuevo: la paciencia, la adaptabilidad y la importancia de la empatía en cada interacción. Hoy tengo la fortuna de trabajar en un colegio de educación especial, donde acompaño a niños con autismo severo y discapacidades profundas. Cada día es un aprendizaje, tanto para los niños como para mí. Trabajar con ellos me ha enseñado a valorar cada pequeño logro y a comprender la importancia de un enfoque individualizado, respetuoso y lleno de cariño. Pero mi recorrido no se limita solo al trabajo dentro de las aulas. Inspirada por mi propia experiencia de mudarme a un país nuevo y enfrentarme a los desafíos del sistema educativo irlandés, decidí crear mi propia empresa: Por el Mundo Adelante. Con esta iniciativa, comparto mi experiencia y ayudo a otros profesionales del sector educativo a integrarse en la educación pública en Irlanda. Me encargo de todos los trámites, gestiones, documentación y traducciones, para que otros puedan centrarse en lo que más importa: enseñar y acompañar a los niños. Esta labor me llena de orgullo porque me permite multiplicar mi impacto y contribuir al desarrollo de otros profesionales. En lo personal, Irlanda también ha sido un lugar de crecimiento emocional y familiar. Aquí conocí a mi marido, también gallego, y juntos hemos formado una familia. Nuestro hijo, Manuel, que hoy tiene cuatro meses, nos recuerda a diario la importancia del amor, la paciencia y la dedicación. Ser madre ha reforzado aún más mis valores: la empatía, la solidaridad y la voluntad de ayudar a los demás, principios que guían tanto mi vida profesional como personal. Mi vida y mi carrera han sido un camino de aprendizajes constantes. Cada experiencia, cada desafío y cada persona que he conocido han moldeado la profesional y la persona que soy hoy. Creo firmemente en la fuerza de conectar y apoyarnos unas a otras, en compartir conocimientos y experiencias, y en inspirarnos mutuamente para crecer y superar obstáculos. Quiero que esta historia sirva de testimonio para otras mujeres y profesionales: que no hay límites cuando perseguimos nuestros sueños, buscamos nuestro crecimiento y nos apoyamos en los demás. Cada paso que damos, cada decisión valiente que tomamos, nos acerca a nuestro propósito y nos permite hacer una diferencia, no solo en nuestra vida, sino en la de quienes nos rodean. Esta es mi historia: un recorrido de aprendizaje, resiliencia y amor por la educación y las personas. Una historia que sigue escribiéndose cada día, con mi familia, mis alumnos y mi comunidad como inspiración.”

