Inspirando…

Inspirando…

No está bien reconocerlo por mi parte, pero indiscutiblemente una serie de factores causales ocurridos en los últimos meses, «diosidades», me han provisto de cierta facilidad y éxito para rodearme de profesionales, hombres y mujeres, llegándome incluso a sentir una cazatalentos. Se trata de aceptar, agradecer y poner al servicio todos los dones que cada uno de nosotros hemos recibido, que nos han dado. Es por ello que nuestro trabajo se basa en el compartir y en ponerlos al servicio de la comunidad.

Todos ellos me están acompañando a poner nombre y apellidos a mi idea, asumiendo diferentes retos, donde queda demostrada la gran capacidad de trabajo, creatividad y talento que todos tienen. El saber rodearse de profesionales de primera es un factor fundamental a la hora de crear tu propio sello personal con una marca innovadora y que ambiciona a darse a conocer a nivel europeo a corto plazo.

Estoy convencida de que el cambio de mentalidad que nuestra sociedad necesita puede conseguirse con personas proactivas, ilusionadas, motivadas y con grandes conocimientos de lo que tienen entre manos, independientemente de que sean hombres o mujeres, siendo ambos géneros igualmente válidos y capaces de asumir las mismas competencias a nivel profesional.

Sin el apoyo de todos estos talentos de los que ahora os hablo no sería posible tener una idea tan definida hacia donde quiero ir llevando este barco. Desde aquí, a modo de capitán y cabeza pensante del proyecto, en ocasiones desconozco las rutas de Gps necesarias para alcanzar cada uno de los puertos a los que de antemano lo único que sé,  es que quiero llegar.

Es ahora, tras varias décadas de mi vida cuando me permito adueñarme de mis experiencias vitales con toda la autoridad emocional que éstas  me han proporcionado y aportado, y junto a toda mi formación en el área  de Liderazgo, Comunicación, Inteligencia Emocional, Ciencias de la Familia, Coaching Organizacional, Educativo y Relacional, habilidades sociales y relacionales, estrategias de comunicación y dirección, Project  Manager….me permiten  impulsar a personas en la consecución de sus objetivos en base a su propia individualidad personal, valores (Fe, Respeto, Integridad, Confianza, Implicación, Amor), misión, visión …. En resumidas cuentas, nos acompañamos  en el desarrollo de  nuestros dones y carismas recibidos, potencial y talento. De ahí, la metodología CCR, Conócete, Comunícate, Relaciónate.

El psicólogo norteamericano Edward Thorndik introdujo el concepto de «inteligencia social», habilidad de comprender y motivar a los demás sobre la base de la empatía. Dos décadas después el psicólogo David Wechsler destacó «la importancia de factores no intelectuales sobre el comportamiento inteligente». En 1983 Howard Gardner hizo pública su teoría de las inteligencias públicas y en 1995 Daniel Goleman, escribió el bestseller «Inteligencia Emocional», que define como «la capacidad de reconocer los propios sentimientos y de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones». Un año después Joseph Ledoux con su libro «El Cerebro Emocional» divulga sus conocimientos acerca de los circuitos neuronales del cerebro y muestra que la emoción precede al pensamiento. Nos explica también por qué los procesos de raciocinio que tienen lugar en el neocórtex van tras o en contra de los impulsos de la amígdala.

Afortunadamente la nueva generación del siglo XXI conlleva una mentalidad de trabajo muy diferente a la de generaciones pasadas, en donde el concepto de inteligencia estaba demasiado limitado, únicamente, a nuestra parte racional. Steve Jobs, estaba muy acertado al considerar a la intuición como el principal filtro en la toma de decisiones. Todo ello unido a la innovación, así como el desarrollo de habilidades creativas, acompaña y pone de relieve la importancia del descubrimiento de las neurociencias. De todos es sabido la existencia y diferenciación en el cerebro, de dos hemisferios responsables de cuestiones totalmente diferentes. Gracias a los últimos avances se ha descubierto que en el cerebro se procesan ideas, pensamientos, emociones, recuerdos… También a diferencia de generaciones del siglo pasado, la definición actual de inteligencia necesita ser revisada. Hoy día, otros tipos de inteligencia, relativos a la inteligencia emocional, son materia de estudio en los colegios, pudiendo así las nuevas generaciones trabajar materias como la resiliencia, capacidad de empatía, asertividad, autoconcepto, competencias emocionales… Consecuentemente se está comprobando la relación directa existente entre la identificación, gestión y expresión emocional con el rendimiento escolar y académico. Con todo ello, a futuro, los emprendedores que necesitemos colaboradores para diseñar nuestros proyectos contaremos con mejores profesionales que, desde sus edades más tempranas, han podido aprender a gestionar de manera más sana su emotividad. Esto facilitará unos trabajadores con un mayor conocimiento de sí mismos y mejores habilidades relacionales, en definitiva, una mayor inteligencia emocional.

El ‘Talento Femenino’ es atribuido tanto a hombres como a mujeres ya que se trata del pensamiento del hemisferio derecho del cerebro, donde se alojan la intuición, imaginación, creatividad y la empatía, entre otros. Por la contra, el hemisferio izquierdo se refiere a lo analítico, lo racional, lo metódico. Aún con todo, las teorías no son partidarias de la división por hemisferios del cerebro, sino que defienden la idea de que no importa donde ocurren los los procesos ya que todo está interconectado por redes neuronales. Hombres y mujeres conocen la importancia del autoconocimiento, de saberse seres emocionales en donde la gestión de las propias emociones, así como de las ajenas, es fundamental.

Aunque parezca extraño, en la mayoría de las decisiones diarias entran en juego no sólo la razón, sino también la intuición, de ahí que nuestras emociones tengan una importancia muy directa, mucho mayor que lo que nos podríamos imaginar, en nuestra toma de decisiones diaria. La integración de la mente intuitiva con la mente analítica simboliza, también, la integración de las partes consciente y no consciente «dos mentes» que nos capacitan para procesar la información.

Las múltiples decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida, desde cada uno de los lugares que visitamos, pasando por la selección de nuestros alimentos, hasta la misma elección del nombre de nuestros hijos, conforman sin duda alguna parte de los estudios recientes de la teoría de las neurociencias.

REFERENCIAS:

– «Escuchando a las dos mentes» en Tendencias, Randstad, Junio 2012.

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